
La Pascua es el tiempo donde celebramos que la vida renace y se pone en movimiento. Ahora es momento de dejar salir todo aquello que llevamos dentro y hacer que llegue a los otros. La vida no se queda quieta, crece, se mueve y se transforma. El cartel nos recuerda que todo aquello que somos y hacemos tiene valor: cada palabra, cada gesto, cada actitud construye algo dentro de nosotros y a nuestro alrededor. Pero hay momentos en que este valor se multiplica, cuando dejamos que la vida se abra paso de verdad y transforme lo que parecía parado. Es aquí donde aparece la resurrección, como una fuerza que da sentido, que enciende la luz y nos invita a empezar de nuevo. Este es el punto de partida: descubrir que, cuando compartimos lo mejor de nosotros, la vida crece y llega más lejos de lo que imaginamos.




