
Todos somos hijos de Dios; somos una familia que se ama, como se amaron en Nazaret. El padre Manyanet insistió en esta idea.
Bajo la protección de la Sagrada Familia caminamos con esperanza e iluminados por la cruz.
Una cruz que abraza, que guía, que ilumina y que se convierte en modelo de amor hacia Dios, hacia los demás, hacia el mundo entero y hacia nosotros mismos.
Durante este curso, alzad la mirada para contemplar el cielo, las estrellas, el sol, toda la creación y la cruz que nos salva.




