
¡Manos al corazón! ¡Qué hambre y qué olor que hace! Todos estamos trabajando, formamos un gran equipo que desea conseguir los mejores productos. En este caso, son corazones. Una anciana, llamada Cuaresma, nos indica qué ingredientes tenemos que usar. Una metáfora para decirnos que tenemos que preparar nuestro corazón durante este tiempo. Lo tenemos que hacer esforzándonos, ayudándonos y siguiendo bien los pasos para prepararnos para la Pascua, la gran fiesta de Jesús. ¡Manos al corazón! quiere decir que nos tenemos que espabilar y no dormirnos. ¡Manos a la obra, pues!




